TU NOMBRE ME SABE A...
"
Lo jodido de muchos cuentos es que terminan felizmente, cuando en realidad la historia comienza en ese momento.
Muy bien La Cenicienta se casa con el Príncipe...¿y?...¿qué pasa después?. Pues no lo sabemos. ¿Y la Bella durmiente, ¿eh?,...el Príncipe que la besó...¿cómo se puede besar en la boca a una gachí que lleva veinte años dormida?. Imagino el careto de la Bella, todo hinchado como una pelota de playa, hecha un legañal, con una halitosis putrefacta y fermentada...¡ y va el tío y le planta un besuquín. Vamos, no me parece ni medio normal.
El Príncipe Azul, ¿por qué coño era azul?. El tío tenía una cianosis de aupa y como en esas época no se sabía qué era eso, pues a fardar:¡mira, soy azul y tú no!
- Ahí va,¿cómo lo haces?
- Pues porque soy azul...
- ¡¡¡QUÉ CHULOOOOO!!!
Y allí termina el cuento.
Las cosas tendrían que se como en Bali, isla del archipiélago indonesio, donde el nombre propio que se da a las personas cuando nacen está formado por un conjunto de sílabas que no significan nada, y con las cuales no se ha designado antes a ningún otro miembro de la familia ni, en general, a ningún ser humano. Se le nombra por la profesión del padre “hijo del molinero”, o su posición en la familia, “ el primero de los tal”, o por un hecho anecdótico de su nacimiento “ Gomarrota”...
El nombre propio se evita con una reverencia casi religiosa. Solamente cuando se acerca el final de la vida, y el sujeto está a un paso de convertirse en la divinidad que será después de su cremación, puede saber él, y los que más cerca le han conocido su vida, qué nombre debe de llevar. Por las obras de su vida se le nombrará.
Eso está bien visto. ¿Qué nombre me pondrían a mi en el Bali de mi vida dentro de varios años, cuando esté a punto de cruzar la puerta del umbral de la esperanza?.
¿Qué nombre tendría Cenicienta, o el Príncile Azul de turno?...¿qué nombre tendrías tú?.
¡Triste sería que nos nombraran "El Hijo de la Gran Puta"!, "El Pringao", "La Cotilla", "El Vago", "La Envidiosa", "El mentiroso"," El ..."
¡Esperemos que los que están cerca nos quieran bien!
domingo, julio 19, 2009
A TODA COSTA...
sábado, julio 18, 2009
CURRÍCULUM VITAE (Y FIN)
CURRÍCULUM VITAE (Y FIN)
Nos quedamos en el asunto de preferir en la madurez la seguridad a cualquier otra cosa. Y esa seguridad acorteza: se vive acorazado, insensible, los tejidos tiernos se conviertan en asta, en cuerno. La búsqueda de la seguridad destruye la inocencia.
Somos proyecto o no somos nada. Y uno, gracias a Dios, todavía es proyecto. En el hombre joven las heridas cicatrizan pronto, en el hombre inocente también,en el maduro no, por eso busca la seguridad y se cosifica.
Cicatrizo rápido. Y eso también es de cuna.
En español al preguntar la edad se dice “ ¿cuántos años tienes?”..es algo optimista. Uno contesta 52, pero también puede decir 20, porque un día tuvo 20, o mejor dicho también tengo 20 (además de treinta y dos más). Los ingleses son más jodidos, su pregunta es,” cuánto de viejo es usted?”:¡vaya preguntita!, no tienes salida. No es nada optimista.
El secreto a mis años, a partir de mis años, queridos que me escribís amonestándome cariñosamente,es que todo depende de qué relación tengo con mi pasado, y en qué medida soy solidario con mi pasado. Y esa es mi riqueza, me hace compañía, no me avergüenza, no es una cadena. No es ajeno a mi ese pasado.
No repudio mi vida porque nunca fue falsa. Siempre fue auténtica, incluso equivocándome. Soy el mismo de entonces, y busco ser el mismo dentro de 15 años.
Pero desde la juventud...los amores adolescentes son bonitos para la primavera de la vida y el verano inconsciente de la edad inmadura.
Nos quedamos en el asunto de preferir en la madurez la seguridad a cualquier otra cosa. Y esa seguridad acorteza: se vive acorazado, insensible, los tejidos tiernos se conviertan en asta, en cuerno. La búsqueda de la seguridad destruye la inocencia.
Somos proyecto o no somos nada. Y uno, gracias a Dios, todavía es proyecto. En el hombre joven las heridas cicatrizan pronto, en el hombre inocente también,en el maduro no, por eso busca la seguridad y se cosifica.
Cicatrizo rápido. Y eso también es de cuna.
En español al preguntar la edad se dice “ ¿cuántos años tienes?”..es algo optimista. Uno contesta 52, pero también puede decir 20, porque un día tuvo 20, o mejor dicho también tengo 20 (además de treinta y dos más). Los ingleses son más jodidos, su pregunta es,” cuánto de viejo es usted?”:¡vaya preguntita!, no tienes salida. No es nada optimista.
El secreto a mis años, a partir de mis años, queridos que me escribís amonestándome cariñosamente,es que todo depende de qué relación tengo con mi pasado, y en qué medida soy solidario con mi pasado. Y esa es mi riqueza, me hace compañía, no me avergüenza, no es una cadena. No es ajeno a mi ese pasado.
No repudio mi vida porque nunca fue falsa. Siempre fue auténtica, incluso equivocándome. Soy el mismo de entonces, y busco ser el mismo dentro de 15 años.
Pero desde la juventud...los amores adolescentes son bonitos para la primavera de la vida y el verano inconsciente de la edad inmadura.
jueves, julio 16, 2009
PREFIERO IR DE PRESTADO O DE ALQUILADO.
PREFIERO IR DE PRESTADO O DE ALQUILADO.
HOMENAJE A YO SUM...EL COMENTARIO QUE ESCRIBIÓ AYER ES DE MUY DE BUENO, ES TESORO PURO (¡CUIDADO, NO TODO EL MUNDO LO PUEDE ENTENDER!)...Allá va.........
"Para mí lo mejor siempre, cuando de coche, bici o miembros zancos se trata, es la ruta del destino. Las posadas y sus posaderas con sus huevos fritos y el tocino... las fondas y sus fondonas... con sus cervezas heladas... la sombra de un árbol o de una nube generosa ,agüita fresca, el parar, mirar, coger aire.
Una vez en el destino, inconscientemente e inevitablemente, se te activa el reloj de la cuenta atrás...
En mis escapadas a mi último "paraíso" descubierto, el Delta del Ebro, después de comer, a la altura del café, el muelle del "desastre" se me descomprime... se acaba el día... y aún queda todavía el chapuzón de la tarde en esas vírgenes playas !!! (el chapuzón en la playas, que se entienda).
En fin, que la satisfacción de lo conseguido y coleccionado yo también se lo dejo para otros; prefiero ir de prestado, alquilado, aprendiendo, no culminar -en el coito preferiblemente sí- ir tocando sin comprar -prohibidísimo en la sección de informática de la Fnac!!! viene un segurata y te canea, no así en la sección de colonias del Corte Inglés...-, en definitiva me va el plan "yo pasaba por aquí..." ¡y siempre sin reloj!,el tiempo está acechando ahí para encima tenerlo que cargar. Puedo asegurar que se puede ir sin reloj y saber si se necesita, estés dónde estés, la hora.
Música: el tema que nos pones, "Mercy" bien, pero le cambiaría el nombre a la interprete por "Tufy"...ya empiaza a oler..sin dejar de ser un tema bueno con aires de esos de "¿dónde he oído eso yo antes?", creo que está muy cerca de pillar a la "Macarena" y al "Tractor amarillo" en millones de reproducciones.
Una recomendación: Jason Mraz, lo descubrí hace años con la B.S.O de la serie "Everwood", es un tío que lleva unos seis años, que yo sepa, dando guerra. Ha tocado estilos muy variopintos: "indie",cantautor, "country", "soul", "hortero-melódico", "bossa"... melodías muy buenas y sencillas con instrumentaciones muy básicas. La primera impresión que te puedes llevar es que otro "James Blunt" y de eso nada.
HOMENAJE A YO SUM...EL COMENTARIO QUE ESCRIBIÓ AYER ES DE MUY DE BUENO, ES TESORO PURO (¡CUIDADO, NO TODO EL MUNDO LO PUEDE ENTENDER!)...Allá va.........
"Para mí lo mejor siempre, cuando de coche, bici o miembros zancos se trata, es la ruta del destino. Las posadas y sus posaderas con sus huevos fritos y el tocino... las fondas y sus fondonas... con sus cervezas heladas... la sombra de un árbol o de una nube generosa ,agüita fresca, el parar, mirar, coger aire.
Una vez en el destino, inconscientemente e inevitablemente, se te activa el reloj de la cuenta atrás...
En mis escapadas a mi último "paraíso" descubierto, el Delta del Ebro, después de comer, a la altura del café, el muelle del "desastre" se me descomprime... se acaba el día... y aún queda todavía el chapuzón de la tarde en esas vírgenes playas !!! (el chapuzón en la playas, que se entienda).
En fin, que la satisfacción de lo conseguido y coleccionado yo también se lo dejo para otros; prefiero ir de prestado, alquilado, aprendiendo, no culminar -en el coito preferiblemente sí- ir tocando sin comprar -prohibidísimo en la sección de informática de la Fnac!!! viene un segurata y te canea, no así en la sección de colonias del Corte Inglés...-, en definitiva me va el plan "yo pasaba por aquí..." ¡y siempre sin reloj!,el tiempo está acechando ahí para encima tenerlo que cargar. Puedo asegurar que se puede ir sin reloj y saber si se necesita, estés dónde estés, la hora.
Música: el tema que nos pones, "Mercy" bien, pero le cambiaría el nombre a la interprete por "Tufy"...ya empiaza a oler..sin dejar de ser un tema bueno con aires de esos de "¿dónde he oído eso yo antes?", creo que está muy cerca de pillar a la "Macarena" y al "Tractor amarillo" en millones de reproducciones.
Una recomendación: Jason Mraz, lo descubrí hace años con la B.S.O de la serie "Everwood", es un tío que lleva unos seis años, que yo sepa, dando guerra. Ha tocado estilos muy variopintos: "indie",cantautor, "country", "soul", "hortero-melódico", "bossa"... melodías muy buenas y sencillas con instrumentaciones muy básicas. La primera impresión que te puedes llevar es que otro "James Blunt" y de eso nada.
CURRÍCULUM VITAE (II)
CURRÍCULUM VITAE (II)
He comenzado la juventud cuando otros comienzan la madurez. Tiene sus ventajas.
Siempre me ha llamado la atención lo poco que cambiamos las personas entre los treinta y los sesenta y tantos años. En un adolescente dos años son muchísimo, y los cambios son tan enormes que le hacen irreconocible si no los observas día a día. A veces me paran antiguos alumnos que conocí en primaria y cuatro años más tarde no tienes ni idea de quiénes son.
Con la vejez sucede lo mismo: los cambios en poco tiempo son tremendos, a veces dramáticos.
Pero en la madurez durante treinta, cuarenta años, somos muy parecidos ( si exceptuamos a las reinas del botox, o a los reyes del lifting, que no nos interesan para nada, por tontos).
Así que aunque yo asegure estar en mi primera juventud, no importa, sólo lo sabéis vosotros. Por fuera estoy en la madurez (si estoy callado doy el pego,inclusamente parezco un ser muy maduro)
A mi edad, 52 tacos, escuchas a muchos de mi generación hablar de “ que ya tengo cincuenta y tres años, hombre, que no he llegado hasta aquí para escuchar a un niñato de mierda”, por ejemplo – aunque la frase tiene muchas variantes, siempre se habla de “a mi edad”, de “ haber llegado hasta aquí”, de “ tengo los cojones negros por el humo de mil batallas”.
Espanta ser así, un tío que “ ya ha llegado”. Eso significa, cualquiera que sepa de montaña lo ha vivido, que a partir de allí hay un descenso: ya no se puede ascender más, ya te has puesto en jarras en la cima, has divisado el paisaje y sólo te queda bajar.Se acabó. La vida se cuantifica, ya no quiere calidad sino cantidad: se vive por el dinero y para el dinero. Nos metalizamos: el dinero es el argumento de mi vida. Se cosifica, ya no proyecta. La codicia y el afán de seguridad son sus únicos afanes.
Incluso hay quien anhela una jubilación anticipada.
He comenzado la juventud cuando otros comienzan la madurez. Tiene sus ventajas.
Siempre me ha llamado la atención lo poco que cambiamos las personas entre los treinta y los sesenta y tantos años. En un adolescente dos años son muchísimo, y los cambios son tan enormes que le hacen irreconocible si no los observas día a día. A veces me paran antiguos alumnos que conocí en primaria y cuatro años más tarde no tienes ni idea de quiénes son.
Con la vejez sucede lo mismo: los cambios en poco tiempo son tremendos, a veces dramáticos.
Pero en la madurez durante treinta, cuarenta años, somos muy parecidos ( si exceptuamos a las reinas del botox, o a los reyes del lifting, que no nos interesan para nada, por tontos).
Así que aunque yo asegure estar en mi primera juventud, no importa, sólo lo sabéis vosotros. Por fuera estoy en la madurez (si estoy callado doy el pego,inclusamente parezco un ser muy maduro)
A mi edad, 52 tacos, escuchas a muchos de mi generación hablar de “ que ya tengo cincuenta y tres años, hombre, que no he llegado hasta aquí para escuchar a un niñato de mierda”, por ejemplo – aunque la frase tiene muchas variantes, siempre se habla de “a mi edad”, de “ haber llegado hasta aquí”, de “ tengo los cojones negros por el humo de mil batallas”.
Espanta ser así, un tío que “ ya ha llegado”. Eso significa, cualquiera que sepa de montaña lo ha vivido, que a partir de allí hay un descenso: ya no se puede ascender más, ya te has puesto en jarras en la cima, has divisado el paisaje y sólo te queda bajar.Se acabó. La vida se cuantifica, ya no quiere calidad sino cantidad: se vive por el dinero y para el dinero. Nos metalizamos: el dinero es el argumento de mi vida. Se cosifica, ya no proyecta. La codicia y el afán de seguridad son sus únicos afanes.
Incluso hay quien anhela una jubilación anticipada.
miércoles, julio 15, 2009
CURRICULUM VITAE (I)
CURRICULUM VITAE (I)
Cada uno es como es y tiene su biografía. De mi puedo asegurar que abandoné la adolescencia a los 43 años y allí entré en la juventud.
Que nadie se extrañe. Hubo épocas en que un tipo de 35 años era un señor muy maduro que había hecho muchas cosas en su vida, tantas que algunos se suicidaban porque ya estaba todo hecho. Lord Byron muere a los 37 años y se siente completo, lo mismo Larra o Espronceda, y tantos. A los 15 años muchos tenían la resposabilidad de los Reyes.
Las niñas eran madres y a los 25 años ya vestían de negro.
En general, en nuestros días la juventud dura mucho tiempo, es una promesa que se está formando durante muchos años, casi hasta los 30 años. Un joven tiene muchos caminos por andar, pero aún no ha recorrido ninguno, hasta que poco a poco elige, o le eligen, una senda y la cosa se va realizando ( ya es real).
Pero,ojo, un curriculum vitae habla de lo que hemos vivido, pero también de lo que pude hacer y no hice. Los que saben de esto de leer currículums, dicen, te hacen un tratado de caractereología
Cada uno tiene su currículum, y el mío tiene el color de la adolescencia: entregué mi vida entera sin condiciones, pura pulsión, a los dieciséis años...y entregé mi vida entera, pura pulsión, a los 43 años. Entre una y otra decisión hubo, como en las biografías de los libros de Historia dos fechas: el inicio de la adolescencia, y el final de la adolescencia ( Suso Mendive (1974 - 2001). Y nada más. En mi interior no cambió nada. Sencillamente, me había salido la barba, me había cambiado la voz y sabía que en el siguiente cruce de caminos debía de buscar ser otro Suso. El que era no me gustaba.
Ya sé que 43 años son muchos años, y que uno debería saber ya lo que está bien y lo que está mal. Bueno, en mi caso no fue así.
Hay un momento en el que uno descubre que ya no va a ser cualquier cosa: es la madurez. Y hay ciertas cosas que no seré y que no haré. Porque no sé hacer, o porque no tengo vocación, por mi debilidad o por mi tontería. Pero siempre desde mi libertad
La realidad, porque me conozco, limita mi vida y mi persona. Sé en qué mundo me ha tocado vivir y tomo la medida de mi vida. Se podría actuar de otra manera, por no hacer daño, por quedar bien, por miedo a equivocarme, por cobardía. Pero a mi no me hicieron así de fábrica.
Un día supe que nunca sería un genio, y eso me hizo maduro. Empecé a buscar cómo vivir en un mundo “familiar”, a mi medida. Y con la ayuda de Dios tomé esa senda.
Sí, amigos que me escribís correos privados escandalizados de mi decisión, que pensáis que Dios está muy lejos en mi vida: con la ayuda de Dios tomé esa decisión...aunque sin la ayuda de Dios también la hubiese tomado.
Era un problema de terminar con la adolescencia. Sólo eso.
Cada uno es como es y tiene su biografía. De mi puedo asegurar que abandoné la adolescencia a los 43 años y allí entré en la juventud.
Que nadie se extrañe. Hubo épocas en que un tipo de 35 años era un señor muy maduro que había hecho muchas cosas en su vida, tantas que algunos se suicidaban porque ya estaba todo hecho. Lord Byron muere a los 37 años y se siente completo, lo mismo Larra o Espronceda, y tantos. A los 15 años muchos tenían la resposabilidad de los Reyes.
Las niñas eran madres y a los 25 años ya vestían de negro.
En general, en nuestros días la juventud dura mucho tiempo, es una promesa que se está formando durante muchos años, casi hasta los 30 años. Un joven tiene muchos caminos por andar, pero aún no ha recorrido ninguno, hasta que poco a poco elige, o le eligen, una senda y la cosa se va realizando ( ya es real).
Pero,ojo, un curriculum vitae habla de lo que hemos vivido, pero también de lo que pude hacer y no hice. Los que saben de esto de leer currículums, dicen, te hacen un tratado de caractereología
Cada uno tiene su currículum, y el mío tiene el color de la adolescencia: entregué mi vida entera sin condiciones, pura pulsión, a los dieciséis años...y entregé mi vida entera, pura pulsión, a los 43 años. Entre una y otra decisión hubo, como en las biografías de los libros de Historia dos fechas: el inicio de la adolescencia, y el final de la adolescencia ( Suso Mendive (1974 - 2001). Y nada más. En mi interior no cambió nada. Sencillamente, me había salido la barba, me había cambiado la voz y sabía que en el siguiente cruce de caminos debía de buscar ser otro Suso. El que era no me gustaba.
Ya sé que 43 años son muchos años, y que uno debería saber ya lo que está bien y lo que está mal. Bueno, en mi caso no fue así.
Hay un momento en el que uno descubre que ya no va a ser cualquier cosa: es la madurez. Y hay ciertas cosas que no seré y que no haré. Porque no sé hacer, o porque no tengo vocación, por mi debilidad o por mi tontería. Pero siempre desde mi libertad
La realidad, porque me conozco, limita mi vida y mi persona. Sé en qué mundo me ha tocado vivir y tomo la medida de mi vida. Se podría actuar de otra manera, por no hacer daño, por quedar bien, por miedo a equivocarme, por cobardía. Pero a mi no me hicieron así de fábrica.
Un día supe que nunca sería un genio, y eso me hizo maduro. Empecé a buscar cómo vivir en un mundo “familiar”, a mi medida. Y con la ayuda de Dios tomé esa senda.
Sí, amigos que me escribís correos privados escandalizados de mi decisión, que pensáis que Dios está muy lejos en mi vida: con la ayuda de Dios tomé esa decisión...aunque sin la ayuda de Dios también la hubiese tomado.
Era un problema de terminar con la adolescencia. Sólo eso.
martes, julio 14, 2009
ESTAR INSTALADO ESTABLEMENTE
ESTAR INSTALADO ESTABLEMENTE
A los extranjeros que quieren aprender nuestro idioma les cuesta mucho distinguir el “ser” del “estar”. “Yo soy calor”, pueden decir un día de altas temperaturas. O la famosa “estamos monjas”. En fin, que se hacen un lío.
También nostros nos hacemos un lío con distinguir el ser del estar. Parece que “ser” habla de algo permanente, y “estar” de algo pasajero. El fuego es caliente, y el café está caliente.
Pero de Dios decimos que “está en los cielos”, y ese estar no parece que sea algo de unos momentos.
Cuando decimos que “estoy bien”, no nos referimos a un instante, a un algo muy pasajero. Hablamos de una cierta estabilidad, de unas circunstancias que quieren ser permanentes. No es algo instantáneo.
Isntantáneo significa que “ no está”. Lo instantáneo es muy de ahora: mucha gente vive buscando lo instantáneo, son gente Nesquik. Y esa gente ni está ni se le espera. La fiesta del orgullo gay, por ejemplo, es una explosión de nada. No hay nadan en ella, es puro artificio- iba a escribir orificio. Por eso cada vez más hay homosexuales, homosexuales que piensan, que rechazan esa fiesta por ridícula, vacía y mentirosa.
Lo instantáneo es lo contrario a lo que sentimos como auténtica vida humana aquí y en las Cachimbambas: momentos, entornos temporales que tienen una motivación pasada, a veces una tradición que le da sentido, un futuro que se puede más o menos proyectar que hace que hoy y ahora uno “esté” viviendo el presente.
Mi estar aquí, donde estoy y con quien estoy, se llama estar “ instalado”, palabra derivada de “estar”, más completa y más densa. Más biográfica también.
En la pintura se aprecia muy bien la diferencia. Uno lo que admira de los retratos de Goya es que “están”. Con el cine sucede lo mismo, y con la música, con la escultura. La obra de arte “ se instala”.
Y si no, no es obra de arte.
Y de todo este juego de palabras con el “estar” se sigue “ la estabilidad”...que es a lo que uno aspira en su vida interior y exterior.
Aunque no siempre se consigue.
A los extranjeros que quieren aprender nuestro idioma les cuesta mucho distinguir el “ser” del “estar”. “Yo soy calor”, pueden decir un día de altas temperaturas. O la famosa “estamos monjas”. En fin, que se hacen un lío.
También nostros nos hacemos un lío con distinguir el ser del estar. Parece que “ser” habla de algo permanente, y “estar” de algo pasajero. El fuego es caliente, y el café está caliente.
Pero de Dios decimos que “está en los cielos”, y ese estar no parece que sea algo de unos momentos.
Cuando decimos que “estoy bien”, no nos referimos a un instante, a un algo muy pasajero. Hablamos de una cierta estabilidad, de unas circunstancias que quieren ser permanentes. No es algo instantáneo.
Isntantáneo significa que “ no está”. Lo instantáneo es muy de ahora: mucha gente vive buscando lo instantáneo, son gente Nesquik. Y esa gente ni está ni se le espera. La fiesta del orgullo gay, por ejemplo, es una explosión de nada. No hay nadan en ella, es puro artificio- iba a escribir orificio. Por eso cada vez más hay homosexuales, homosexuales que piensan, que rechazan esa fiesta por ridícula, vacía y mentirosa.
Lo instantáneo es lo contrario a lo que sentimos como auténtica vida humana aquí y en las Cachimbambas: momentos, entornos temporales que tienen una motivación pasada, a veces una tradición que le da sentido, un futuro que se puede más o menos proyectar que hace que hoy y ahora uno “esté” viviendo el presente.
Mi estar aquí, donde estoy y con quien estoy, se llama estar “ instalado”, palabra derivada de “estar”, más completa y más densa. Más biográfica también.
En la pintura se aprecia muy bien la diferencia. Uno lo que admira de los retratos de Goya es que “están”. Con el cine sucede lo mismo, y con la música, con la escultura. La obra de arte “ se instala”.
Y si no, no es obra de arte.
Y de todo este juego de palabras con el “estar” se sigue “ la estabilidad”...que es a lo que uno aspira en su vida interior y exterior.
Aunque no siempre se consigue.
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