Empieza por dejar de preocuparte por saber cómo eres, o por qué te pasan las cosas que te pasan, o cómo hacer para cambiar.
No se puede cambiar en nada. Ni tú, ni nadie. Se puede mejorar o empeorar, pero no cambiar. Si alguien te dice lo contrario, no le creas. Lo único que puedes hacer es aceptarte como eres. A estas alturas del viaje , supongo, sabrás ya como eres de chapa y pintura, de motor, de neumáticos, si eres gasolina o diesel, cuántos cilindros tienes, cómo vas del carburador,
Imagino que ya llevas kilómetros para conocer si los amortiguadores chutan, o si el radiador se calienta con más o menos frecuencia, si las pastillas de freno están gastadas o si el sistema eléctrico va como va.
Eso, a estas alturas del viaje, ya lo debes saber. Y , asúmelo, como coche, chico, eres muy normalito. No estás para el Dakar, ni para la Fórmula 1, ni para llevar a los novios a una boda.
Tienes la mujer que tienes, y los hijos que te han tocado en suerte. Si eres soltero, pues será por algo. No le des más vuelta. Si no has tenido hijos, pues nada, ya tendrás gente a quien querer.
Acéptate como eres y, a más a más, intenta comprender y aceptar a los demás. Tampoco van a cambiar. Son así, como ya los conoces.
Y verás como todo es más sencillo. ¡Hombre, no podrás cambiar! , pero comprobarás que eres interminable, que siempre se puede dar una vuelta a la tuerca, o que hay tuercas en ti que no sabías que tenías y que puedes apretar.
Mientras estés vivo te sorprenderás de ti mismo a veces para bien, y otras para mal. Somos así.
En estos años, supongo, habrás aprendido a tener paciencia, a permitirte jugar con las cosas, a atreverte. En estos años habrás experimentado muchas veces , como todos, con la prueba y el error, y habrás descubierto tus propias trampas, tus histerias y tus miedos. Ahora sabes cómo funcionas. No es poco.
A estas alturas, supongo, sabrás pasar de tu circo mental, de tus malos rollos que son fruto de esa forma de ser que arrastras desde la infancia. Y también que todo el mundo tiene su punto de vista, y tú el tuyo. Y eso hay que respetarlo.
En estos años has hecho muchas cosas, no todas buenas, pero muchas buenas, y algunas muy buenas. Seguro que son más las buenas que las malas. La mayoría de las personas hacemos más cosas buenas que malas.
Es posible que alguna de esas cosas malas hoy las harías de otra manera, porque ya eres gato viejo y sabes más que ayer. Pero, bueno, realmente casi ninguna fue relevante, pasó, y pasó. No hay que darle más vueltas.
Y a estas alturas del viaje habrás aprendido que menos suele ser más, y que despacio suele ser mejor que rápido. Hay tiempo para todo, pues el tiempo está más en nuestras manos y en nuestras cabezas que en los relojes que tanto miramos..
Y si me has leído hasta aquí, te darás cuenta que es todo un privilegio el mero hecho de seguir en este planeta un día más. Y, entonces, comprobarás mirando a tu alrededor, a tu familia, a tus amigos, a tus colegas de trabajo, a esa ciudad en la que vives, y esos paisajes que tan bien conoces, que tienes que ser una persona agradecida. Darás las gracias.
Como yo lo hago ahora: ¡ Gracias!.
25 comentarios:
"No se puede cambiar en nada. Ni tú, ni nadie."
Esta frase me ha preocupado por desesperanzadora. Por muchos años pensé que el cambio personal radicaba en el esfuerzo y en la lucha. Así me lo enseñaron.
Pero la experiencia personal me dice que quizá sea como tu nos cuentas. Si cambiamos quizá lo hagamos fruto de circunstancias externas más que por la determinación de hacerlo.
Me quedo pensativo...
Pues me ha gustado el post¡¡¡, mucho, de principio a fin. Y hoy me ha venido especialmente bien.
Gracias por estas reflexiones, Suso.
Llevas razón en que se puede limar, se puede mejorar, peor nunca cambiar la esencia.
Una de las mejores cosas del ser humano es que puede luchar contra los instintos, contra sus bajezas, contra sus defectos y comodidades, pero al final, eres como eres y hay un núcleo duro que jamás va a cambiar y la cabra tira al monte.
Dice usted que no hay que darle más vueltas pero a veces es muy jodido asumir ciertas realidades, es fácil de decir.
Conozco un señor que restaura coches antiguos. Coches muy normalitos, seicientos, minis, MG, escarabajos...Quedan preciosos. Hay que esperar años si quieres comprar uno de sus coches restaurados. Siempre usa repuestos originales, aunque les suele añadir cosas como aire acondicionado o frenos nuevos para que sean más seguros y cómodos. Le molesta mucho que le digan que "tunea coches" "Yo no tuneo" -dice- "Yo dejo estos coches como el mejor coche que podrían ser". Es un artista y sus coches se los rifan.
A veces ves en algunas carreras algún coche descacharrado, que dando tumbos intenta competir a pesar de su clara desventaja.
El conductor tiene más moral que El Alcoyano, y le echa más ganas que un contador de chistes en un funeral.
¿Entonces cual es el motivo por el que el público le aplaude más?
¿Cuál es la razón por la que cuando le cierra el paso al poderoso Lamborguini, se desgañita a aplaudir?
Tal como vamos, cualquier signo de esperanza es recibido con agradecimiento.
Tal vez porque soñamos con ser ese conductor raro, que le da matarile a los poderosos bugas.
Conducir un 600 que le gana en el semáforo al Ferrari, a base de reflejos y un buen golpe de embrague.
Estoy de acuerdo pero... quizá no puedas cambiar tu manera de verte a ti mismo, tu mirada interior, pero mi experiencia -y me jode mucho- es que es muy fácil decir yo soy así e ir amargando la vida a los demás: eres así, pues cambia! Quizá no dejes de pensar que eres un vago o que eres poco cariñoso o poco empático pero te aseguro que si te esfuerzas los que sí lo notarán son los demás. Cuantas veces el talón de Aquiles se convierte en la mejor virtud de muchas personas por el esfuerzo.
Anónimo dice..."! Quizá no dejes de pensar que eres un vago o que eres poco cariñoso o poco empático pero te aseguro que si te esfuerzas los que sí lo notarán son los demás"
A eso me refiero con "mejorar o empeorar", pero eso no es cambiar.
Los cambios son un milagro.
Cambiar no cambias, me parece cierto, pero sorprenderte te sorprendes, y eres capaz de cosas que creías imposibles,y te das cuenta de que muy pocas veces se tiene razón, y vuelves a dar gracias
Bud
Gracias Suso refrescarme la memoria y "bajarme" a la realidad cotidiana, esto ya lo habíamos hablado hace muuuuchos años. Hasta hace poco he tenido emocionaos, uno en concreto, que ha contaminado la percepción de la realidad...
+
Yo también creo en el soñad y os quedaréis cortos, frase que nace de una experiencia de siglos, y cuya autoría es tan anónima como el mundo. Se ha cantado en todos los idiomas, se ha escrito en todas las culturas.
Incluso el padre Maciel la predicaba también...y sí, se quedó corto: un poco más y lo canonizan.
Lo que no entiendo, querido Tomás, qué coño tiene que ver el tema de la entrada con tu comentario.
Bueno, sí que lo entiendo:eres el mismo anónimo que ha escrito antes que tú..
Me sabe mal que sigas por aquí sufriendo mis entradas.
Te mantengo un ratín para que la gente vea cómo eres, y se dé cuenta que eres un mal tipo.
¡Y hablas de que se puede cambiar!
La esencia es la esencia, y no hay nada peor que ser consciente en un momento dado de que estás haciendo algo que no te gusta que los demás hagan, te has pillado "in fraganti", y eso es una cura de humildad.
Intenciones de controlarnos mejor tenemos todos( o casi todos), creo yo, pero conseguirlo ya es otro cantar.
Qué dificil es asumir nuestros defectos, ése es el primer paso, ¿nos atrevemos a darlo?, yo lo intento, pero seguro que me dejo mucho en el tintero.
Buena entrada.
¡Joder!,¡si que conoces a Cristo!...mañana escribo sobre el tema, hombre.
Te mantengo un rato más para que la gente vea la tralla que llevas. Si hay algún sacerdote entre los lectores, por favor, que sujeten a este tío.
El tal Tomás está como una chota.En ningún momento de la entrada se habló de Cristo,ni de religión,de creencias o de la fe de cada cual.Y el muy imbécil saca el tema.
Yo no soy creyente,y no entro aquí para que me hablen de dios,y menos si no viene a cuento.
¿Que cojones pinta en la entrada de hoy hablar de Cristo?
Buena entrada,estropeada una vez más por comentarios sectarios.
por mi los puedes eliminar ya.
Me ha gustado mucho una frase del comentario de C.S. que ella cita de un conocido suyo: "Yo dejo estos coches como el mejor coche que podrían ser". Alguien que dice eso, no sólo está haciendo una declaración de su trabajo como arte, sino que acierta a hacer una auténtica definición del arte en su sentido más general. Hoy, cuando vivimos atosigados por una mentalidad de tener que optimizarlo todo, cuando todo lo que no sea un nuevo récord es ya un fracaso, y cuando para sentirnos a gusto con nosotros mismos buscamos patológicamente convertir cualquier estupidez no ya en mejora sino hasta en récord, resulta reconfortante encontrarse con personas que entienden así su trabajo.
De entrada, confieso hallarme en las antípodas de Driver: mi interés por la automobilística es nulo. Entre mí y el mundo del automóbil interpongo una distancia reverencial que obedece a motivos de piedad filial que tengo muy analizados en mí pero que ahora no es preciso airear. Y sin embargo, yo, como también mucha gente, encuentro bellos los coches antiguos, tanto cuando ocasionalmente los veo pasar por la calle como cuando los encuentro expuestos en un museo. Por supuesto los autos pioneros y extravagantes de los años veinte y treinta, pero también los modelos sesenteros y setenteros (los cincuenteros, no sé por qué, los asocio con picnics). Cuando uno de estos coches pasa rodando por la calle delante de mí, por un momento vuelve a hacerse presente y real un mundo perdido, vuelve a cobrar vida un mundo aletargado y hasta tal punto olvidado que ni siquiera teníamos conciencia de haberlo olvidado. Los modelos actuales tienen más estética, pero los modelos antiguos tienen más arte, y por eso no sorprende que hayan encontrado su puesto en algunos museos.
Esa relación inversa entre estética y arte (cuanta más estética menos arte, y cuanto más arte menos estética) se puede aplicar a muchos campos, también al de las personas, y entre ellas, en primer lugar, a cada uno de nosotros. El mecánico conocido de C.S. hace todo lo contrario del cambio de coche. Incluso si hay que cambiar una pieza, busca repuestos originales. Toma los coches como son, en toda su obsolescencia y caducidad, y tanto sin renegar de su preteridad como sin pretender transformarlos en coches distintos los lleva a ser lo mejor que pueden ser sin que dejen de ser lo que desde siempre fueron. ¡Cómo me gustaría poder decir eso de mí mismo!
Esto es lo que me ha hecho pensar la entrada de Suso y el comentario de C.S. Gracias a los dos.
¡Premio a Quilombo!...¡eliminamos al pringao de Tomás!
Pues nada Quilombo.
Yo que iba a pasar a recogerte con mi Ferrari y dos bellas secretarias..., para recortar la distancia entre estética y arte...
¡Cachis!;)
Estamos de prestao. Todo nos ha sido regalado. Muy necesaria tu reflexión, que no siempre tenemos presente. Un privilegio, un milagro, sostenernos con vida cada minuto. Ningún motivo para creerse nada, y todos para dar las gracias.
En la línea de lo que comentan CS, Driver y Quilombo, quizá intentar parecernos a la mejor versión posible de nosotros mismos sea la mejor manera de ser agradecidos. "Yo no soy Galáctico, soy de Móstoles" Casillas Dixit.
Amigo Driver,
sucede que entre mí y el mundo automotriz se interponen unos ascendientes arcanos, unos tabúes edípicos que suscitan en mí unas veneraciones rayanas en el espanto místico. Esto lo tengo hiperanalizado para mí mismo, pero forma parte de mi más íntima prehistoria y no lo quiero ventilar ahora.
No envidio tu relación con ese mundo del motor y el asfalto. Antes sería yo una Barbarella lesbiana de los vacíos siderales o un capitán Nemo de las densidades suboceánicas que un Bruce Lee hormonado fusionado con la carretera.
Son otras cosas las que tengo que envidiarte (pero no estoy pensando en tu Ferrari ni en tus secretarias.)
Te mando un fortísimo abrazo.
¿Alguna vez te has emocionado a ciento veinte?
¿Has visto alguna vez una imagen durante medio segundo, y te ha atravesado el cerebro como una bala?
¿Puede una simple imagen quedarse grabada en tu mente para toda una vida?
...
Respuesta: SI.
...
Nacional V, Madrid-Badajoz.
Punto kilométrico 22, a la altura de Móstoles.
120.
Margen derecho.
Se ven varios campos de fútbol municipales. Verdes.
Niños jugando, deportistas y soñadores.
Hasta ahí normal.
¿Por qué miras, si vas conduciendo?
...
Un gran cartel, enorme, del estilo "monoposte".
Una foto de Casillas, patrocinador de los campos para los chicos.
Y una frase.
Siempre hay una frase para robarte el alma.
Pone:
"YO NO SOY GALÁCTICO.
SOY DE MOSTOLES".
...
Y cada vez que pasas, buscas inconscientemente el cartel para leer la frase.
...
Y tú, sediento de héroes y de puntos de referencia, sigues conduciendo.
Sonando música de Laura Pausini en tu viejo utilitario.
Viejo, con la chapa raspada por los golpes de la vida, mal carburado, peor conservado, recalentado, con la dirección desequilibrada, sucio y feo.
Y piensas.
"YO NO SOY GALACTICO.
SOY DE MADRID".
Y te das cuenta de que la mayoría de la población está en tu caso.
"YO NO SOY GALACTICO.
SOY DE TARRACO".
"YO NO SOY GALACTICO.
SOY DE BARNA".
Y sonríes.
En absoluta soledad, pero sonríes.
Sabedor de que has paladeado una verdad.
Sin políticos ni intermediarios.
Te acuerdas de la imagen de Casillas, besando a su novia, y aceleras.
Hoy necesitas volver antes a casa.
Rápido, siempre rápido.
¡Caray, capitán Quilombo! Cada vez que leo tus glosas a mis bobos comentarios...¡me siento taaan inteligente! Eres como mi amigo el macánico: coges un cacharro feo y desastrado y lo conviertes en una obra de arte...
Aunque no puedas cambiar la esencia si mejoras lo suficiente puedes convertir defectos en virtudes. La envidia en ambición sana, el orgullo en dignidad, la avaricia en previsión, la lujuria en yo que sé, etc. :)))
Muy buena entrada la de hoy.
Simplemente felicitar al Teniente Quilombo por su meteórica carrera militar.
En tan sólo una tarde has pasado de Teniente a Capitán.
¡Enhorabuena general! (me refiero a una enhorabuena en términos generales; no que te haya ascendido a general).
Un abrazote para tí también.
Driver, es que en la serie Colombo siempre tenía que rendir cuentas a dos personas: a su mujer y a su capitán (creo que en la policía de Los Ángeles esos eran los grados) Así que ahora nuestro teniente es capitán in pectore (por lo menos en lo que a mí respecta)
De acuerdo, C.S.
Para mí también será capitán.
Me gusta cómo escribe.
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