martes, enero 17, 2012

ESO QUE SE LLAMA AMOR.


A ella alguien le enseñó que si amaba lo primero que debía de entregar era su cuerpo, sus besos y sus caricias. Los hombres son así.

No entendía por qué razón al cabo de un tiempo aquello nunca funcionó. Parecía que tanto fuego lo único que conseguía era consumir esos ardores y volverlos nada, cenizas, costumbre.

A él alguien le enseñó que si amaba lo primero que debía de entregar era su cuerpo, sus besos y sus caricias.

Y le sucedió lo mismo.

Y los dos nunca entendieron por qué razón aquello fue una estafa. Todo era muy fácil, nunca encontraron resistencia alguna...el caso es que con los días las fronteras de ese cuerpo se le hacían muy pequeñas, sin secretos que encontrar, sin nada que buscar.

Pasó el tiempo, y se encontraron, con otra persona. Ella estaba harta, y él también. Los dos habían puesto bajo sospecha el amor, los cuerpos, los besos y las caricias.

Y hablaron. Charlaron mucho, pasearon kilómetros, bebieron y rieron.

Y así se conocieron.

Y un día supieron que estaban enamorados y, entonces...más tarde, vinieron las caricias, los besos y eso que llaman amor.

6 comentarios:

Dr Jekyll dijo...

Muy bien: no puede construirse la casa empezando por el tejado. No me cansaré de repetirlo. Aunque luego te digan: no pasa nada, déjate llevar, sé feliz, Dios creó tu cuerpo para que lo disfrutes, y un largo etcétera. Y cuesta no dejarse llevar.
No confundir manifestaciones de afecto y cariño con otras cosas, que eso también ses importante.

Anónimo dijo...

Lamentablemete la gran mayoría de la gente joven, y no tan joven, entiede el "amor" en los términos que has descrito en la primera parte de tu relato, y un gran % acaba asqueado de todo porque nunca llegan a entenderlo como en la segunda parte de tu texto.

Es una pena porque en general el "entorno" nos lleva, e insiste en la primera opción... creo que entre otras cosas, es uno de los motivos que "cortocircuitan" nuestra sociedad. Otro sin que tenga nada que ver con el tema de hoy, y sin entrar en orden de importancia, es como entiende la gente el trabajo-(esfuerzo)-dinero.

Me ha gustado eso de "con los días las fronteras de ese cuerpo se le hacían muy pequeñas, sin secretos que encontrar, sin nada que buscar". Me lo apunto en mi libreta de citas y frases...

Muy bello tu "relato corto", en el fondo y en la forma.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo, pero hoy en día empezar una relación sin querer ofrecer sexo es prácticamente imposible. Al menos ésa es mi experiencia.

Driver dijo...

Como dice la canción...
"eso, más que amor, es frenesí".
O algo asín.

Anónimo dijo...

El error está en "querer empezar una relación". Se empieza una amistad, sin ánimo de querer tener una relación sexual. Se asienta y se construye la casa sobre esos cimientos.
Quizá la persona con quien empieces esa relación de amistad vaya tendrá algunas parejas a lo largo del tiempo. Pero tú no te metas en eso.
Todo el mundo necesita amigos

Anónimo dijo...

Dejo un link a dos artículos divertidos sobre el tema:

http://www.circulolateral.com/revista/revista/editorial/087nuevasex1.htm

http://www.circulolateral.com/revista/revista/editorial/088nuevasex2.htm

"Aunque todavía queda mucho por estudiar sobre la nueva sensibilidad sexual, ya puedo adelantar algunos datos relevantes. El primero es que, a pesar de las lujuriosas apariencias, no pasa absolutamente nada. No se fornica más, ni las cópulas han llegado a ser más disolutas. Según los datos procesados, ni siquiera se coquetea con mayor desparpajo. Más bien al contrario. No es un dato estrictamente científico, pero es como si el exhibicionismo preponderante hubiera inhibido aún más a la población sexualmente activa, de la misma manera que las playas nudistas cortan en seco toda galantería libidinosa"