En todas las aulas de 1º de primaria en aquellos mis años de profesor había en la biblioteca una colección de libros que protagonizaba un niño que se llama Teo. Fueras donde fueras, allí estaba el tío.
La colección dedicada al niño de los cojones era enorme, unos cuarentas títulos: Teo que iba al zoo, al mercado, de compras, a la playa, al museo… y en todos esos lugares nos aleccionaba sobre lo que se podía encontrar uno al circular por el mundo.
En la sinopsis de Teo y su perro nos cuentan, “A todos los niños les gusta tener un animal de compañía. Teo y su padre compran un perro. A través del libro, el niño conoce cómo son los cuidados de un animal y las responsabilidades que comporta y el afecto y las atenciones que hay que darle. El cuento proporciona la información necesaria para incitar al lector a respetar y amar a los animales”.
Abro paréntesis provocado por lo de Teo y su perro.
Viví con un sacerdote, por lo demás piadoso y con una probada vida ascética, que tenía pavor y fobia a los perros. Pero el miedo no provocaba en él la huida, sino, muy al contrario, si se le acercaba un chucho, el hombre se recogía la sotana con las manos, y le soltaba una patada giratoria en los morros, que dejaba acojonado al perro, y a su dueña.
Una mañana venía de celebrar misa, y un Chiguáguá, al verlo con sotana, se va corriendo hacia él, y éste, sin cortarse un pelo, y delante de una parada de autobús repleta de ciudadanas y ciudadanos, tal y como le viene, le mete un punterón en todo el hocico, se oye un alarido efímero, y se ve al perrito en parábola volando hasta el medio de la avenida General Mitre, cayendo, milagrosamente, en el parabrisas de un taxi.
Aquel día se dieron de baja de la iglesia católica, por lo menos, todos los de la parada del bus. Apostataron en masa. Nada edificante eso de ver un cura patear sin piedad alguna a un chucho.
Cierro paréntesis. Sigo con Teo...
Teo, al menos para mi, es un coñazo. Y no recuerdo que a la chiquillería les tuviera enganchados . He visto cuando de verdad gusta un libro y os puedo asegurar que es un espectáculo contemplar una clase leyendo un libro que les apasiona. Se oye el aleteo de una mosca.
La risa brota a carcajadas unánimes cuando se intuye el golpe de gracia, las páginas pasan veloces para resolver el misterio...de verdad que es un de los mayores espectáculos que se pueden contemplar.
No sé dónde andará ahora Teo, pues hace diez años que no sé nada de él. Supongo que a día de hoy el chaval habrá crecido con sus lectores y hoy estarán en “Teo se la casca”, “Teo sale del armario”, o “Teo se opera ”.
Vete tú a saber.
19 comentarios:
Españoles.........teo......ha muerto
Don Manuel Fraga Iribarne se merece una entrada!!!!!!
Hola Suso,
me río muchísimo con tu blog.
Respecto a los libros de Teo, pienso lo mismo que tu. A mis hijas les gustaba algo pero a los chicos no. Aunque el prota era niño creo que era un libro más bien para niñas, o en todo caso para niños de preescolar pero no de primaria.
Y creo que Teo no ha evolucionado, gracias a Dios.
A mis hijas, cuando eran enanas, les encantaba Teo, tenían muchos libros de la colección y los repasaban a menudo. También nos servía a los padres para montar cuentos distintos a partir de los personajes. Cuando crecieron, la colección fué a parar a unas primas. Estoy de acuerdo com mami admiradora, es más bien un libro para niñas.
Muy bueno lo del cura centrando a la mediana de General Mitre. Que pena que Johan Cruyff, creo que hablas de la época en que entrenaba el Barça, mo lo viera.
Suso, a mi hija le encanta que le cuente yo cosas que ocurren en las páginas de Teo... Pero efectivamente el libro por si sólo poco da de sí. Enhorabuena de nuevo por el blog. Veo un poco colgado al último anónimo... a mi estos comentarios se me hacen cansinos: que si el Tono éste, y que si el numerario... ¿no tenéis otra cosa en la cabeza ?
Suso, si fueras padre de familia entenderías que los libros de Teo no son tan malos. Desde el punto de vista de un jugador del primer equipo parecen una horterada sinsentido y como tampoco tienes hijos no te has dado cuenta. Sic transit gloria mundi.
Munulthor, ¿qué tienes en contra de la religión?
Suso, llevaba unos días sin leerte porque no he tenido tiempo casi ni para ir al baño y es que no defraudas jamás. Viva la madre que te parió.
Los libros de Teo apestaban. Mis hijos los aborrecían casi tanto como los dibujos de Caillou. A lo mejor es porque son muy agrestes, aunque tengo para mí que es cosa de que en las editoriales tienen a un grupo de pedabobos que creen que los niños son tontos, tontos bonachones. Y no es cierto. Los niños están locos, pero de tontos no tienen un pelo. Otra cosa atroz es hacerles leer esas poesías medio ultraístas, como muy líricas, sin ritmo y sin rima que parecen traducidas de otro idioma.(ya se que a muchos barullanos les gustan y no van a estar de acuerdo) Lo que les gusta es La canción del pirata, o Don Mendo, la cosa así como gamberra y aventurera, vamos nada que sea políticamente correcto. Me da la impresión que a la pedabobía no le gustan los niños reales, y escriben para unos niños inexistentes que ellos se han inventado.
Teo es bastante adecuado para la formación del niño. Máxime cuando no se trata, como se hace ahora, de informar. No hay que informar. Hay que formar. En eso, hay que ser roca firme.
A mí Teo sí me gustaba, pero creo que es para niños algo menores que de Primaria. Puede que por eso no enganchase a sus alumnos.
Que Fraga descanse en Paz y que Dios le perdone lo mucho que tiene que perdonarle.
Los libros de Teo son buenos para la educación.
Como lo es un buen bofetón, venga o no a cuento, dado de vez en cuando, para reafirmar la educación.
Luego, el día de mañana, te lo agradecerán.
Los libros de Teo los he conocido de mayor y me habría gustado saber si en mi infancia me habrían gustado pues ahora no les veo la gracia ni consigo que mi hijo de 8 ni mi hija de 3 los vean... y tenemos unos 20 ejemplares que nos han ido regalando!
Es un misterio.
A cambio, las historias de la biblia para niños les encantan!
Una tia mia parvulista los tenía por casa y los hojeé alguna vez de crio. Era de un cursi subido (Teo, no yo), una versión ochentera de los libros de buenos modales. En cuanto a la continuación, es posible que haya salido del armario y se apellide Zerolo (por los ricitos)
A ver, los libros de Teo no son un libro de lectura, sino un apoyo pedagógico para que los más chiquitines conozcan su entorno. Deben ser leídos por el niño con los padres o el profesor y al final de cada volumen vienen unas fichillas pedagógicas de cómo comentar las ilustraciones con el crío y en qué hacer hincapié para que vaya entendiendo cosas del mundo en que vive.
No son novelas de aventuras ni tienen argumento. Son dibujos grandes, con muchos detalles y personajes, para que el niño aprenda cosas.
Aparte, es obvio que Teo sí es maricón y que de mayor un julandrón tipo leather le va a poner el peto vaquero como un bebedero de patos, pero ello no quta mérito a los hermosos libros de la saga.
Pues los mios aprendieron a leer con Marta y Nacho de ESC, lo mejor de fomento la educación infantil, también parte de la primaria con Vamos Creciendo y, los objetivos que les ibamos marcando, la verdad sea dicha, eso funcionaba, y ese Teo me suena pero no sé de que.
Hacía mucho que no me reía tanto con una entrada del barullo. Gracias Suso!
PD: Soy maestro de primaria en EEUU, y en mi clase, al lado de la bandera americana hay unas letras enormes que colgué a principio de curso: LA AVENTURA DE LEER. Y leen mucho!
¡Breo, qué envidia me das!
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