viernes, octubre 12, 2007

¿QUÉ CARA HAY QUE PONER?

SPAEMANN DIXIT.

“…existen ciertas formas de actuar que son “bellas” es algo que parece estar olvidado. Alguien podría preguntarse qué queremos decir aquí con “bello”, en lugar de decir simplemente “bueno”. Pero me parece que tiene mucho sentido que los griegos hayan llamado bello a lo que nosotros llamamos moralmente bueno. Lo que ellos llamaban bueno nosotros lo llamamos conveniente, útil, bueno para mí. La tesis de Platón era que lo bello es también bueno para mí, y creo que hay buenos motivos para renovar esa idea”.

“Me parece que cuando sólo se define el bien a partir de la finalidad última a la que tienden las acciones, el hombre se vuelve dependiente de futuristas e ideólogos. Se fija un fin bueno y en nombre de él se permite todo. Lenin afirmaba: a nosotros todo nos está permitido, porque tenemos un programa para optimizar el mundo, y todo lo que sirve a ese programa puede ser considerado bueno. Si uno entra en ese modo de pensar, lo cual por lo demás también hace el utilitarismo, entonces aquellos que conocen el programa, aquellos que saben cómo se construye dicho buen futuro, se convierten en los únicos competentes para juzgar lo que un hombre puede o no puede hacer. Pero me parece que la libertad y dignidad del hombre depende de que pueda decir que hay ciertas cosas que no está dispuesto a hacer”.

“Hay una hermosa obra de Sófocles, Filoctetes. Filoctetes tiene una enfermedad que es desagradable para sus camaradas, por lo cual en el camino a Troya lo abandonan en una isla. Para defenderse y poder cazar recibe un arco, el arco de Heracles. Pero los griegos no pueden ganar la guerra sin este arco. Entonces viene Ulises y con ayuda de otro joven busca engañar a Filoctetes para recuperar el arco. Pero este joven que lo va a ayudar, Neoptolemo, pregunta qué cara hay que poner cuando se va a decir una mentira tan mala. Y eso me parece una pregunta muy bella: qué cara hay que poner. Ulises desde luego le responde que simplemente lo tiene que hacer. Tiene que perder la vergüenza: se trata sólo de un cuarto de hora, luego volverá a ser un hombre decente, temeroso de Dios, el más piadoso de todos; pero ahora está la victoria en juego. El joven responde que es malo actuar contra la propia physis, contra la propia naturaleza. Aquí me parece estar el concepto de belleza: es bello lo que está en armonía con la propia naturaleza”.



2 comentarios:

toi dijo...

no se como acaba la historia, qué decisión toaría el imnominado joven.
ni soy quien deba meterse en las disquisiciones de los grandes
pero es una decisión difícil
ya decir ésto y no decantarse de manera automática por la evidente decisión de hacer siempre el bien, de aquello de que el fin no justifica los medios ni los enteros...demuestra una toma de postura, o una posible derrama hacia la pendiente llena de fango pero inevitable.
Ya Jesús dijo aquello tan misterioso que los hijos de la luz debían ser más listos que los hijos de las tiniebla, osea, quillo, espabilarse.
¿muchas vidas inocentes dependían de la exacta decisión del joven puro?

Yo qué se.

suso dijo...

No había caído en lo de las vidas a salvar,cosa que a Ulises, me temo,se la refinflaba. Ulises mentía y fabulaba magníficamente.

Lo que me atrajo del texto de Spaemann es lo qué cara hay que poner cuando, por primera vez,rompes con tu conciencia: me parece una fantástica forma de definir la dignididad.